Ciberacoso en Europa 2026: lo que revelan los datos y los expertos

De Francia al Reino Unido, ONG y docentes alertan del aumento de la violencia en línea entre los jóvenes, mientras Europa pasa de las advertencias a los límites de edad y las sanciones a las plataformas.

Publicado el
November 4, 2026
illustration adolescent et cyberharcelement
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El patio de recreo digital no es una preocupación menor. Es el escenario donde se juega la vida social de los jóvenes. En toda Europa, las organizaciones contra el acoso escolar están dando la voz de alarma: en los últimos años han aparecido nuevas tácticas, víctimas más jóvenes y una buena dosis de agresividad amplificada por las plataformas. Este primer jueves de noviembre se celebra el Día Internacional contra la Violencia y el Acoso en la Escuela, incluido el Ciberacoso de la UNESCO. Es momento de hacer balance.

En Europa, el ciberacoso ha ganado en alcance y en complejidad. Uno de cada seis adolescentes europeos (15%) ha sufrido ciberacoso, según el estudio más reciente de la Organización Mundial de la Salud. Las cifras son parecidas entre chicos (15%) y chicas (16%), frente al 12% y el 13% de 2018.

Las líneas de ayuda cuentan lo mismo. En 2025, el ciberacoso fue el primer motivo por el que los jóvenes contactaron con la red europea Insafe, con el 15% de todos los contactos, según el balance 2025 de Better Internet for Kids. En el primer trimestre de 2026, algo menos del 13% de los más de 17.000 contactos que recibieron 27 líneas de ayuda en 26 países tenían que ver con el ciberacoso. Casi la mitad de los casos (47%) ocurrieron en redes sociales, y el 42% en apps de mensajería.

Las consecuencias son graves y están bien documentadas: aumento de los problemas de salud mental en niños y niñas, autolesiones, suicidio y violencia física.

Y el clima político ha cambiado. En los últimos 12 meses, el Parlamento Europeo ha pedido una edad mínima de 16 años para las redes sociales, la Comisión Europea ha acusado a TikTok de infringir la legislación de la UE con su diseño adictivo y Francia ha aprobado, y después perdido, una prohibición de las redes sociales para menores de 15 años.

Claves

  • El ciberacoso sigue creciendo en Europa. Uno de cada seis adolescentes lo ha sufrido, y fue el primer motivo de contacto de los jóvenes con las líneas de ayuda europeas en 2025.
  • El ciberacoso se está convirtiendo en ciberviolencia. El acoso incluye ya la humillación pública, el doxing y la exclusión coordinada, mucho más allá del acoso entre dos personas.
  • Europa pasa de las advertencias a las normas. Bruselas ha propuesto una edad mínima común para las redes sociales y ha cuestionado el diseño de TikTok bajo la Ley de Servicios Digitales. Los expertos advierten de que las leyes, por sí solas, no pueden seguir el ritmo de la cultura digital.
  • Familias y docentes son aliados esenciales. Hablar abiertamente, compartir tiempo en línea y la empatía protegen más a los niños que las prohibiciones.

Los influencers pueden ser grandes impulsores del cambio. Campañas como “Beyond Profiles” de Cybersmile y la investigación de la Universidad de Tilburg muestran que los creadores y creadoras de contenido que comparten su historia personal pueden reducir el estigma, generar empatía y llegar a un público joven al que las campañas oficiales rara vez alcanzan.

Del ciberacoso a la ciberviolencia: un problema más amplio y más complejo

En pocos años, el daño en línea a los menores ha pasado del ciberacoso entre iguales a una categoría más amplia y más oscura: la ciberviolencia.

La diferencia importa. Refleja cómo el daño digital ha ido mucho más allá de los insultos y la exclusión.

La ciberviolencia incluye la exposición a contenido violento o sexual, la humillación en línea y las tendencias manipuladoras. Junto a los agresores directos está el propio feed, que sirve un flujo constante de contenido inapropiado para el que los jóvenes no están preparados.

En Francia, Nora Fraisse, fundadora de la asociación contra el acoso Marion la Main Tendue, explica que esta distinción es clave para entender a qué se enfrentan los niños en internet.

“La ciberviolencia es la exposición a contenido violento, inapropiado o impactante, algo que puede hacer daño aunque nadie te esté atacando directamente”, explica. “El ciberacoso es una agresión dirigida. Sabes quién está detrás, aunque se esconda tras un seudónimo”.

Fraisse habla de un “descenso masivo de la edad de exposición”: niños de apenas 10 años se encuentran con frecuencia con contenido adulto y comportamientos agresivos en internet, a menudo sin entender lo que están viendo.

“Los niños consumen contenido hecho por adultos y para adultos. TikTok se ha convertido en su rutina diaria. El problema está en la naturaleza de lo que ven, no en la herramienta en sí”.

En España, la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE) ha visto cómo se intensifica el ciberacoso entre los menores. Lo que antes ocurría en redes sociales públicas se ha trasladado a grupos privados de WhatsApp, Discord y Telegram, donde los adultos casi nunca miran. Los datos de las líneas de ayuda europeas lo confirman: a principios de 2026, el 42% de los casos de ciberacoso ocurrieron en apps de mensajería.

“Hemos pasado de insultos aislados a la exclusión coordinada”, señala Ana Mª Giménez Gualdo, de la Universidad de Málaga. “Ahora vemos manipulación de imágenes, rumores y lo que llamamos cibercotilleo, donde las historias falsas corren más rápido que la verdad”.

En el Reino Unido, la Cybersmile Foundation, dirigida por Scott Freeman, ha visto el mismo cambio, tanto en el lenguaje que usan los jóvenes como en la forma que adopta la crueldad en línea.

“Lo que vemos ahora es un aumento del acoso pasivo e indirecto: exclusión, ghosting, body shaming a través de filtros y comentarios”, afirma Freeman. “El impacto psicológico no es menos grave que el del acoso abierto”.

Para Ivano Zoppi, secretario general de la Fondazione Carolina en Italia, este cambio apunta a algo más profundo: la gamificación de la crueldad.

“La agresión en línea se ha convertido en entretenimiento, en parte del circuito de dopamina de los likes y las visualizaciones. La frontera entre el juego y la violencia se difumina”.

El retrato que dibujan estos expertos es el de un daño a menudo invisible y casi nunca simple. La pregunta ya no es solo qué se hacen los niños entre ellos en internet. Es qué les hace internet a ellos.

TikTok y las nuevas caras del daño en línea

Cuando las aulas cerraron y los patios se quedaron en silencio durante la pandemia, TikTok se convirtió en el centro de la cultura juvenil. Lo que empezó como un espacio para el baile y el humor es hoy el punto de encuentro social por defecto para millones de jóvenes europeos, donde la identidad, la pertenencia y la necesidad de validación se viven en tiempo real.

“Los jóvenes llegan a TikTok mucho antes que antes”, dice Fraisse. “Se ha convertido en parte de su rutina. Ya no son creadores de contenido, como lo eran en YouTube; son consumidores, y ese contenido puede ser extremadamente violento”.

Advierte de que gran parte de lo que circula en TikTok “lo producen adultos para adultos, pero lo consumen sobre todo niños”, lo que hace imprescindibles la vigilancia y la educación mediática.

En el Reino Unido, el 58% de los jóvenes de 16 a 24 años ha sufrido abuso en línea, y el 87% dice que las redes sociales perjudican su salud mental, según el informe “Digital Wellbeing 2025” de Cybersmile.

“Las plataformas que priorizan el contenido visual y la validación entre iguales, como Instagram y TikTok, se asocian especialmente a problemas de imagen corporal y de salud mental”, afirma Freeman.

La preocupación es la misma en Italia. “TikTok, por la velocidad y la viralidad de su contenido, es lo que más nos preocupa, sobre todo porque los retos peligrosos y el doxing van en aumento”, dice Zoppi.

La investigación les da la razón. Una revisión sistemática de 20 estudios sobre TikTok y la salud mental de los adolescentes concluyó que un uso intensivo se asocia a niveles más altos de ansiedad y depresión.

En el Reino Unido, el porcentaje de menores con smartphone pasa del 56% a los 10 años al 83% a los 11, según el informe 2026 “Children and Parents: Media Use and Attitudes” de Ofcom. Más de la mitad (55%) de los niños de 8 a 14 años había usado TikTok en las cuatro semanas anteriores. Casi uno de cada cuatro (23%) de 8 a 17 años había sufrido comportamientos desagradables o hirientes en el último año, y el 47% de ellos dijo que había ocurrido en redes sociales.

La OMS también constató que el uso problemático de las redes sociales entre los adolescentes europeos pasó del 7% en 2018 al 11% en 2022, un salto vinculado al aumento del tiempo de pantalla tras la pandemia.

Para el profesorado, este cambio plantea retos diarios. “Los docentes están desarmados”, dice Fraisse. “No tienen ni idea de lo que pasa en estas plataformas. Yo les digo: abrid cuentas, mirad lo que ven vuestros alumnos, entended su nuevo lenguaje. También descubriréis los retos peligrosos que circulan por internet”.

Los reguladores apuntan ahora al diseño de TikTok. En febrero de 2026, la Comisión Europea concluyó de forma preliminar que las funciones adictivas de TikTok, como el scroll infinito, la reproducción automática, las notificaciones push y su sistema de recomendación, infringen la Ley de Servicios Digitales. Bruselas considera que TikTok debe cambiar el diseño básico de su servicio.

En julio de 2026, la Comisión añadió conclusiones preliminares según las cuales las cuentas de TikTok para menores no cumplen los estándares de seguridad de la ley. El contenido de los adolescentes con cuentas públicas puede verlo cualquiera, incluso fuera de la plataforma, y los vídeos que publican los jóvenes de 16 y 17 años pueden llegar a desconocidos a través del feed Para ti.

El Parlamento Europeo quiere ir más allá. El 26 de noviembre de 2025, los eurodiputados votaron por 483 votos a favor y 92 en contra una edad mínima de 16 años para las redes sociales en toda la UE, con acceso para los jóvenes de 13 a 16 años solo con consentimiento parental. La votación no es vinculante, pero refleja una idea cada vez más extendida: el problema está menos en vídeos concretos que en algoritmos diseñados para retener la atención.

“Fomentar hábitos digitales saludables significa promover la alfabetización digital y el autoconocimiento, no el miedo ni la culpa. Tenemos que dar a los jóvenes las herramientas para moverse por estos espacios con seguridad”, afirma Freeman.

El dilema político de Europa: cómo reaccionar más rápido que el feed

Los gobiernos de toda Europa tienen dificultades para seguir el ritmo de un problema que cambia más rápido que la legislación. Todos los países tratan ya el ciberacoso y la violencia en línea como cuestiones de salud pública, pero la respuesta sigue siendo desigual, fragmentada y con demasiada frecuencia reactiva.

Francia convirtió el acoso escolar, también en línea, en delito penal en 2022. España ha ampliado su Plan de Convivencia Escolar para incluir la prevención del ciberacoso. En Italia, la Ley 70/2024 extendió la ley de ciberacoso de 2017 a todas las formas de acoso y obliga a cada centro a nombrar un responsable antiacoso, adoptar un código interno y ofrecer apoyo psicológico.

Ni el Reino Unido ni Estados Unidos tienen un delito específico de ciberacoso: ambos se basan en leyes generales sobre acoso y comunicaciones. En el Reino Unido, desde 2025 las plataformas deben proteger a los menores del contenido dañino, incluido el acoso, o se exponen a investigaciones de Ofcom y a multas, y el gobierno prevé prohibir las redes sociales a los menores de 16 años a partir de la primavera de 2027. En Estados Unidos, todos los estados tienen una ley antiacoso, y la ley federal Take It Down Act, en vigor desde mayo de 2026, obliga a las plataformas a retirar en un plazo de 48 horas, tras una solicitud válida, las imágenes íntimas publicadas sin consentimiento. Otros proyectos de ley federales más amplios sobre seguridad infantil aún no se han aprobado.

El nuevo frente es la edad y el acceso a las redes sociales. Australia se convirtió en diciembre de 2025 en el primer país en prohibir las redes sociales a los menores de 16 años, y gobiernos desde el Reino Unido hasta Dinamarca y España preparan sus propios límites. No todos los intentos sobreviven: la prohibición francesa para menores de 15 años, aprobada en julio de 2026, fue anulada un mes después por el Consejo Constitucional, que la consideró desproporcionada y sin garantías de privacidad suficientes para verificar la edad.

La UE quiere ahora una única norma para los 27 Estados miembros. El 17 de septiembre, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó la EU KIDS Act. La propuesta prohibiría las cuentas en redes sociales a los menores de 13 años, crearía “minicuentas” controladas por los padres para los jóvenes de 13 a 15 años, prohibiría el scroll infinito y la reproducción automática para menores y permitiría multas de hasta el 6% de la facturación mundial. El Parlamento Europeo y los Estados miembros aún tienen que aprobarla.

Los expertos celebran los avances, pero coinciden en que las leyes por sí solas no frenarán el daño. Zoppi advierte de que los responsables políticos suelen centrarse en el castigo más que en la prevención.

“No podemos salir de este problema a base de leyes. El reto es cultural, no solo jurídico. Si no cambiamos la forma en que los niños, las familias y los colegios viven el mundo digital, las leyes siempre llegarán tarde”, afirma.

Fraisse ve el mismo patrón en Francia. “Cada nueva tragedia trae una ola de emoción y una nueva ley. Pero tenemos que pasar de la gestión de crisis a la educación continua. La prevención tiene que formar parte del día a día, no ser una campaña una vez al año”.

España ha introducido protocolos antiacoso estrictos en los colegios, pero muchos solo los activan cuando el daño ya está hecho, según Giménez Gualdo, de la AEPAE.

“Las normas existen sobre el papel, pero la intervención suele llegar tarde. Cuando el profesorado reacciona, la víctima ya está aislada, con ansiedad o incluso con ideas suicidas”, explica.

Freeman señala otra carencia: la falta de cooperación europea. En su opinión, la Ley de Servicios Digitales va en la buena dirección porque obliga a las plataformas a auditar sus algoritmos y evaluar los riesgos para los menores. Pero los informes de transparencia, advierte, “solo son útiles si van seguidos de acciones”.

“Seguimos tratando el ciberacoso como un problema local o nacional, pero las plataformas son globales. Necesitamos datos compartidos, un apoyo coherente a las víctimas y un mensaje común que cruce fronteras”, afirma.

Familias y docentes: enseñar la vida digital con empatía, no con miedo

Si hay algo en lo que todos los expertos coinciden, es que proteger a los menores en internet empieza mucho antes de una crisis, y rara vez solo con restricciones. La primera línea de defensa está en las relaciones que rodean la pantalla, mucho más que en la tecnología.

En toda Europa, familias y docentes intentan equilibrar vigilancia y confianza. Quieren guiar sin espiar y proteger sin aislar. Esa tensión es mayor ahora que los límites de edad están sobre la mesa: al 64% de los padres británicos le preocupa que su hijo sufra acoso en línea, según Ofcom.

Los consejos de los expertos coinciden. Trabajar con los niños, no contra ellos. Basar el acompañamiento en la relación, no en la represión. Padres y docentes no pueden delegar su papel en filtros, apps o leyes. Tienen que estar presentes y ser empáticos y coherentes.

“Las familias suelen oscilar entre la prohibición total y la permisividad total. Necesitamos un punto intermedio: educar para un uso consciente. Eso significa que los adultos entren en el mundo digital con sus hijos, en lugar de quedarse fuera”, dice Zoppi.

Así que padres y docentes ya no pueden observar la cultura digital desde la barrera. Tienen que unirse a los niños allí donde pasan su tiempo.

“Entender lo que pasa ahí es fundamental para entender a tus alumnos. El profesorado debería estar presente en lo digital, no para espiar, sino para conectar”, afirma Giménez Gualdo.

Cuando la influencia se convierte en empatía: creadores y creadoras de contenido que ayudan a los jóvenes a sentirse menos solos

Un estudio de 2022 del Safer Internet Centre de Eslovenia reveló que el 59% del alumnado de secundaria se compara con los influencers. Eso da a los creadores y creadoras de contenido un papel real en la lucha contra el ciberacoso y la ciberviolencia.

“Hoy, el daño en línea tiene tanto que ver con la presión y la comparación como con el abuso directo”, dice Freeman.

Los influencers pueden tender puentes entre generaciones en internet. Traducen temas como el ciberacoso, la imagen corporal o la salud mental a un lenguaje con el que los jóvenes se identifican, y pueden animar a sus seguidores a pedir ayuda o a alzar la voz. Bien hecho, eso convierte a un influencer en alguien que construye comunidad.

El ámbito de la seguridad digital empieza a reconocerlo. En lugar de limitarse a vigilar comportamientos, las campañas recurren a influencers para crear normas positivas en internet.

La investigación de la Universidad de Tilburg, en los Países Bajos, muestra que las campañas creadas con influencers, a partir de historias auténticas protagonizadas por iguales, conectan mejor con los jóvenes de 10 a 18 años y les ayudan a integrar los mensajes contra el acoso en su vida digital diaria.

La campaña “Beyond Profiles” de la Cybersmile Foundation pidió a influencers populares que compartieran sus experiencias personales de ciberacoso y problemas de salud mental. Superó el millón de visualizaciones con un único mensaje: “detrás de cada perfil hay una persona con sentimientos”.

“Los jóvenes necesitan mentores digitales, no policía digital. Cuando los adultos muestran curiosidad en lugar de miedo, es mucho más probable que los chavales cuenten lo que les pasa cuando algo va mal”, afirma Freeman.

El cambio es evidente. Ya no se ve a los influencers solo como parte del problema del ciberacoso. Son voces de confianza capaces de acortar la distancia entre los programas educativos oficiales y lo que los jóvenes viven de verdad en internet.

Cómo pueden las familias y los docentes ayudar a los menores en internet

En este Día Internacional contra la Violencia y el Acoso en la Escuela, incluido el Ciberacoso, el reto de Europa es preparar a los menores para la tecnología, además de protegerlos de ella.

  1. Explora con ellos. Abre cuentas en redes sociales junto a los niños y pídeles que te enseñen los influencers, las tendencias y los retos que siguen. La curiosidad genera confianza.
  2. Habla pronto y a menudo. No esperes a que surjan problemas. Empieza a hablar de respeto en línea, empatía y privacidad antes de la adolescencia.
  3. Da ejemplo. Los niños aprenden por imitación. Muéstrales cómo es publicar de forma responsable, poner límites de tiempo y gestionar las emociones.
  4. Mantente informado y presente. El profesorado debe estar al día de las plataformas y la jerga que usa su alumnado. La alfabetización digital ayuda a detectar riesgos antes de que vayan a más.
  5. Cambia el castigo por el diálogo. Si algo sale mal, céntrate en entender y resolver el problema en lugar de quitar el móvil. Recuperar la confianza funciona mejor que el miedo.

Dónde encontrar ayuda

Si tú o alguien que conoces sufre abuso o acoso en línea, hay ayuda disponible:

  • Francia: 3018 (e-Enfance/Asociación Marion la Main Tendue). Línea nacional contra la violencia digital y el ciberacoso, gratuita y confidencial, los siete días de la semana. 3018.fr
  • Francia: 116 006 (France Victimes). Línea general de apoyo a víctimas, también de acoso y abuso en línea. france-victimes.fr
  • Reino Unido: Childline (0800 1111). Línea de ayuda 24/7 para niños y jóvenes que sufren acoso, ciberacoso o daño en línea. childline.org.uk
  • Alemania: Nummer gegen Kummer (116 111). Línea nacional de ayuda a la infancia, con orientación sobre acoso, ciberacoso y problemas familiares. nummergegenkummer.de
  • Alemania: Internet-Beschwerdestelle. Canal para denunciar contenido en línea ilegal o dañino, incluidos el discurso de odio y el acoso. internet-beschwerdestelle.de
  • España: Fundación ANAR (900 202 010). Línea gratuita y confidencial para niños, niñas y adolescentes que sufren acoso o abuso en línea. anar.org
  • España: Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE (017). Línea nacional para amenazas en línea, suplantación de identidad y ciberacoso. incibe.es
  • Italia: Telefono Azzurro (1 96 96). Línea nacional de protección a la infancia que apoya a víctimas de acoso, sexting y ciberviolencia. azzurro.it
  • Países Bajos: De Kindertelefoon (0800 0432). Línea para niños y adolescentes con orientación sobre acoso y seguridad en línea, por teléfono y chat. kindertelefoon.nl
  • Bélgica: Child Focus/Stop Cyber Hate (116 000). Línea nacional para menores desaparecidos y explotados, incluidos casos de grooming y acoso en línea. childfocus.be
  • Suecia: BRIS (020 50 50 50). Línea por los derechos de la infancia, con orientación por teléfono, chat o email sobre acoso y salud mental. bris.se
  • Dinamarca: BørneTelefonen (116 111). Línea gratuita y confidencial para niños y adolescentes sobre cualquier tema, incluido el ciberacoso. bornetelefonen.dk
  • Noruega: Kors på Halsen (800 333 21). Línea anónima para jóvenes que sufren acoso, acoso digital o soledad. korspahalsen.no
  • Finlandia: MLL Lasten ja Nuorten Puhelin (116 111). Línea nacional de la Liga Mannerheim para el Bienestar Infantil, con apoyo sobre riesgos en línea y ciberacoso. mll.fi

Sobre Kolsquare

Kolsquare es la plataforma de marketing de influencers líder en Europa, que ofrece una herramienta basada en datos que permite a las marcas ampliar sus estrategias de marketing KOL (Key Opinion Leader) a través de asociaciones auténticas con los mejores creadores.

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Como compañía BCorp, Kolsquare lidera la carrera en la Influencia Responsable, defendiendo la transparencia, las prácticas éticas y las colaboraciones significativas que inspiran un cambio positivo.

Desde octubre de 2024, Kolsquare forma parte del grupo Team.Blue, una de las mayores empresas tecnológicas privadas de Europa y uno de los principales facilitadores digitales para empresas y emprendedores de toda Europa. Team.Blue reúne a más de 60 marcas de éxito en alojamiento web, dominios, comercio electrónico, cumplimiento en línea, generación de contactos, soluciones de aplicaciones y redes sociales.

Preguntas y respuestas

¿Kolsquare es B Corp?

Sí, Kolsquare es una B Corporation certificada. La certificación B Corp evalúa el impacto social y medioambiental de la empresa según estándares independientes. Kolsquare dona además el 1% de sus ingresos a ONGs a través de su programa #InfluenceForGood. Actualizado: octubre 2026.

¿Cuál es la mejor estrategia para implementar la influencia responsable en 2026?

La influencia responsable se basa en tres pilares: transparencia publicitaria, selección rigurosa de creadores y medición del impacto real. Kolsquare, plataforma europea de marketing de influencers certificada B Corp, permite analizar el Credibility Score y el Compliance Score de cada perfil y apoya el Código PAOS, las normas de AUTOCONTROL y el RGPD, junto con el DSA europeo. Además, Kolsquare dona el 1% de sus ingresos a ONGs a través de #InfluenceForGood. Actualizado: octubre 2026.

¿Tiene la influencia un papel especial en menores?

Sí, los menores son receptivos a los creadores de contenido, por lo que es importante todo lo que dicen y hacen en la materialización de esa influencia responsable. Es por ese motivo que realizamos una colaboración real y apoyamos ONGs como Génération Numérique, AEPAE o Marion la Main Tendue, dedicadas a la prevención del acoso y el ciberacoso, y por eso la ley y el decálogo del libro blanco, exige a los creadores de contenido reforzar la protección de este público en sus contenidos.

¿Qué responsabilidad tiene un influencer?

En España, con la nueva ley de creadores de contenido en la Unión Europea, se deben registrar como “usuario de especial relevancia” ante la CNMC. Eso implica que en cada publicación que realicen, tendrán que aclarar que se trata de publicidad. Además, tienen prohibido promocionar alcohol, tabaco o medicamentos para menores. Y en caso de hacer uso de la IA en sus contenidos, también tendrán que indicarlo.

¿Qué es la influencia responsable?

Es una forma de ver el marketing de influencia con atención a nuevas realidades y buenas prácticas como transparencia, ética y respecto hacia la audiencia. Para ello, se identifica siempre cada publicación con que es publicidad, se evitan mensajes engañosos y se protege a los menores, teniendo aún áreas de mejora. En Kolsquare tenemos un compromiso claro con lo social, por lo que destinamos el 1% de la facturación anual a causas de justicia social y climática. 

¿Qué es el Libro Blanco de la Influencia Responsable?

El libro blanco se trata de un informe que es referente en el sector, el cual ha sido elaborado por iCmedia, laUniversidad de Navarra y Conese, con el apoyo de la Comisión Europea con expertos en salud mental. En su segunda edición, el libro blanco resulta una actualización del decálogo ético donde se hace la presentación de los indicadores de transparencia, compromiso con la ética y bienestar emocional de creadores. En Kolsquare, nuestros compromisos con ONGs y creadores reflejan estos mismos principios.